Disfrutar primero
Para los más pequeños, la primera meta es pasarlo bien, ganar confianza y querer volver a montar.
Una escuela para que niños y niñas descubran el motociclismo con seguridad, técnica y mucha ilusión. Cada vuelta suma confianza.
Ver las disciplinasPara los más pequeños, la primera meta es pasarlo bien, ganar confianza y querer volver a montar.
La moto es el medio; el respeto, la responsabilidad y la confianza son parte del aprendizaje.
Cada piloto es distinto. No se etiqueta su futuro: se le dan herramientas para llegar tan lejos como quiera.
JM Racing School no espera que cada niño se convierta en campeón del mundo. A los tres o cuatro años, lo importante es disfrutar. La formación llega paso a paso: primero la ilusión; después, hábitos, disciplina y capacidad de esfuerzo. Si más adelante el niño quiere competir, tendrá una base sólida para hacerlo. El talento por sí solo no basta: hacen falta ganas de aprender, constancia y trabajo.
La escuela quiere ayudar a formar niños fuertes, disciplinados, educados, obedientes, respetuosos, humildes y responsables. La familia continúa fuera de la pista la educación que se trabaja dentro de ella.

“La moto es la herramienta.
El deporte, el camino.
Los valores son el objetivo.”La esencia de JM Racing School
Una guía para que las familias sepan qué moto se utiliza, qué protección se necesita y qué se trabaja en los entrenamientos y pruebas.
Entrenamiento en circuito para ganar control, confianza y precisión, siempre con la seguridad como base.
Descubrir velocidad ↗ Terreno · preparación · decisiónTécnica sobre tierra y adaptación a circuitos con piedras, barro y saltos, con una preparación progresiva.
Descubrir motocross ↗ Equilibrio · calma · precisiónUna disciplina técnica y mental para observar, pensar y superar obstáculos con control.
Descubrir trial ↗La seguridad es la misma prioridad en las tres disciplinas: nadie monta sin la protección necesaria. El cuestionario no detalla marcas, cilindradas ni categorías de competición; la escuela puede concretar esos datos para cada grupo y temporada.
La experiencia con niños muy pequeños ha enseñado al equipo que cada edad y cada persona necesitan una forma diferente de trabajar. Los ejercicios son dinámicos, efectivos y progresivos: aprender sin convertir la práctica en una rutina aburrida.
El primer día se conoce al niño sin dar por hecho lo que ya sabe. Se observa su equilibrio, postura y nivel, incluso con ejercicios en bicicleta.
Los primeros conceptos son dar gas, cortar gas y frenar. Se presta especial atención a la frenada, que suele costar más que acelerar.
Se trabajan los movimientos sobre la moto, los cambios izquierda-derecha y el control del cuerpo.
Los ejercicios y retos se adaptan al nivel de cada piloto. Con el tiempo se incorporan hábitos deportivos, preparación física, alimentación, cuidado personal y esfuerzo.
Como el primer día de colegio: puede llegar con timidez o sentirse abrumado. No se le fuerza; se le da tiempo para adaptarse. Cuando disfruta, la confianza aparece de forma natural.
Disciplina y seguridad van de la mano. Nadie se sienta en una moto arrancada sin casco. La protección forma parte del aprendizaje desde el primer día, también en bicicleta.

Equipación necesariaCasco, guantes, botas, mono y protecciones de espalda, hombros y demás elementos adecuados para la actividad.
Sin protección, no se ruedaSi el niño no dispone del material de protección necesario, no monta. Aprender motociclismo también es aprender a respetar las normas.
Hábitos desde pequeñosLa revisión del equipo y el cuidado personal son parte de una práctica responsable.
JM Racing School quiere que los niños y sus familias formen parte de una comunidad. No se trata de dejar al niño y marcharse: los padres pueden acompañar, observar y aprender junto a él.
La confianza entre familia y entrenador es fundamental. Se pide paciencia, constancia, humildad y confianza en las indicaciones. Los padres pueden observar, aprender cómo funciona el mundo de las carreras y prepararse para acompañar y gestionar la trayectoria deportiva del piloto.
La competición puede llegar cuando el niño tiene una buena base, empieza a destacar y está preparado. Ayuda a ponerse a prueba y mantener la motivación; no define el valor del niño ni debe llegar antes de tiempo.
Se puede querer ganar y, a la vez, respetar al rival. Se enseña a ayudar, aconsejar con humildad y saber ganar y perder con deportividad.
Entrenamientos, carreras, exhibiciones, ferias y eventos de motociclismo en Mallorca y Baleares —incluida la colaboración con la Copa Ibérica— forman parte del camino. También hay jornadas de motocross, trial y tierra, comidas y paellas para compartir en familia.
Cuéntanos la edad del piloto, su experiencia y qué le gustaría probar.